Posada Ingapirca
Posada de montaña
Rústica y lujosa, misteriosa y apacible
Es una hacienda de la república y es una casa cañari, con paredes de barro blancas y los pisos de madera. Sombreros y tejidos, de todos los colores y grosores. Con jardines y sala de juegos.
Afuera se pastan las llamas, mansas y puchungas, pastan y nos miran de vuelta. Sobre ambos, las copas encima: de quinoas, acacias y podocarpus. Hay más de treinta especies endémicas distintas, y nos hacen sombrita.
Conforme atardezca, también empezará a sentir el frío. Lo invitamos a ingresar. La Posada es una hacienda de doscientos años que hemos restaurado para satisfacer al viajero más exigente. Cada habitación ha sido equipada con calefactores o chimeneas, duchas de agua caliente y acabados de primer nivel.
Le invitamos a descubrirse de nuevo
Ofrecemos una experiencia rústica y a la vez lujosa, un santuario donde pueda reconectarse consigo mismo y con el mundo a nuestro alrededor. Reserve su estadía en la Posada Ingapirca y asegúrese una travesía que no olvidará.